La idea matriz es lo que podría ser la esencia de la historia, la expresión mínima de su sentido de ser. Hablando en cuestión técnica, la idea matriz es una frase muy sencilla que resume la idea principal de la historia.
Gramaticalmente, la frase debe ser así. Sujeto + verbo + atributo. Y nada más.
Una historia no es más que la persecución de un objeto por parte de un sujeto. Tanto el sujeto como el objeto pueden ser de naturaleza concreta o abstracta, pero ambas deben ser más o menos explícitas en la historia.
Tomemos como ejemplo “Braveheart”. Una primera aproximación a la idea matriz de esta historia podría ser así:
“ William Wallace es un escoces que, a raiz de la muerte de su esposa, inicia una revuelta contra los ingleses para liberar su patria. ”.
Bien, pues esto está mal, porque aunque es cierto, no es lo suficientemente simple. Tened en cuenta que esta técnica concreta, la de la idea matriz, es para aquellos que no tienen ni una visión definida de su nuevo guión, por lo que el proceso de creación debe iniciarse de la forma más simple posible para que luego se vaya expandiendo como las raíces de un árbol.
Bien, simplifiquemos la frase:
“ William Wallace inicia una revuelta para liberar Escocia ”.
Esto está mucho mejor. La estructura gramatical ya es casi idónea, pero aún se puede simplificar más:
“ Un hombre inicia una lucha por la libertad ”.
¡Tachán! Ahí lo tenéis, la simplificación más absoluta de un guión que dura 3 horas.
Así que, cuando estéis en busca de ideas, no os devanéis los sesos en detalles que por el momento no son tan importantes y centraos en el primer copo de nieve de vuestro guión, pueden ser cosas tan típicas como “un hombre debe salvar la vida a su novia” o “un detective busca a un asesino”.
¿Queréis otra razón para que la idea matriz sea tan simple? Ahí va el siguiente capítulo.
- La Tormenta de Ideas.
Con la explicación de la tormenta de ideas os propongo que hagáis un ejercicio de ellos, porque sólo probándolo os daréis cuenta del verdadero e increíble potencial de una buena sesión de “brainstorming”. Una vez tengáis decidida vuestra idea matriz, coged y escribid varios argumentos totalmente distintos pero que compartan la misma idea matriz. Al tratar de establecer las diferencias os daréis cuenta cómo a partir de una frase simple se puede jugar hasta unos niveles de creatividad muy altos. Por ejemplo, si retomamos la idea matriz de “Braveheart” que hemos extrapolado y la comparamos con, por ejemplo, “La fuga de Logan”, nos daremos cuenta de que es igualmente aplicable aunque entre ambas películas no haya nada en común.