sábado, 14 de octubre de 2006
De los Balcanes se trajo Susana Fortes las alforjas literarias cargadas de historias que desgranó en El amante albanés (finalista del premio Planeta 2003) y Las cenizas de La Bounty. Ahora regresa a su Galicia natal, que no es la de Lendoiro ni la de Fraga sino la de Valle-Inclán y Emilia Pardo Bazán. Siguiendo su estela literaria ha urdido Fortes El azar de Laura Ulloa (Planeta), obra que rezuma aroma a costumbrismo y en la que el incesto y la Santa Compaña se cruzan en el camino de una saga familiar.

Pregunta: ¿Qué lleva a un escritor a comienzos del XXI a recuperar la novela más nostálgica del siglo XIX?
Respuesta: Sólo he utilizado con cierta ironía algunos recursos de la novela decimonónica, por la que siempre he sentido una pasión secreta y algo perversa.
P. Sagas familiares en la Galicia rural, la Santa Compaña, malos presagios... ¿de quién es más deudora esta obra, de Emilia Pardo Bazán o de Valle-Inclán?
R: De Valle, creo.
P: Los bocadillos de nocilla no debían saber igual mirando sus fotos en el comedor de la casa del autor de Luces de bohemia…
R: La verdad es que a mí lo de ver las fotos de aquel señor con barbas de chivo, que usaba zapatos de dos tonos como los gánsters, me tenía fascinada.
P: Ahora que se le reivindica tanto, que hasta nos sirve para reunir a la progresía en torno a un teatro que lleva su nombre, ¿realmente cree que su herencia narrativa se deja ver en las nuevas generaciones de escritores y dramaturgos?
R: Su herencia narrativa cuajó más al otro lado del océano. Sin su Tirano Banderas no existiría El otoño del patriarca.
P: ¿A usted qué le ha enseñado Valle?
R: Un tipo que cuando le preguntan cómo le gustaría morir, responde que fusilado, es inmortal.
P: Cuando escribió Tiernos y traidores dijo que era la novela más complicada de todas las que había escrito. ¿Se desdice con El Azar de Laura Ulloa?
R: Una tiende a pensar que su última novela es siempre la mejor, pero se equivoca. Las mejores novelas son siempre las novelas futuras.
P: Otra vez el amor le ha salido poco placentero, como un motor de conflictos y amenazas. ¿No cree en el amor a lo Doris Day, con zapatillas y rulos?
R: Hace poco leí una columna de Manuel
Vicent en la que decía
que si Dante se hubiera casado con Beatriz, nos habríamos perdido La Vita Nuova.
P: Frente a la domesticación del amor está la rebeldía del escritor. Además del amor, ¿frente a qué otras cosas se rebela usted a través de la escritura?
R: Contra mí misma.
P: Leemos: “Empezar de cero en cualquier parte te permite creer en una segunda oportunidad, como si fuera posible rectificar”. ¿Usted se reinventa en cada obra?
R: Supongo que sí, escribir te permite vivir otras vidas.
P: ¿Qué relación establece con esos otros “yoes”?
R: Cuando estás escribiendo, la realidad de los personajes llega a ser más inmediata que tu propia realidad.
P: ¿Y cómo lleva lo de “volver a la realidad”?
R: Bien. Me he acostumbrado a vivir una doble vida. Quizá quien lo lleva peor es la gente que me rodea.
P: ¿Alguna vez ha escrito para huir de su propia biografía, o rectificarla?
R: ¿Rectificar? Sí, a veces las novelas te permiten también elegir el pasado.
P: ¿Y qué mentira literaria le ha salvado a usted de la verdad de la realidad?
R: En algunos momentos bajos la literatura me ha salvado de la melancolía. Pero hay libros que a veces ocupan un lugar de honor no tanto por sí mismos como por el momento en que los lees. Sin Cumbres Borrascosas mi adolescencia hubiera sido bastante más aburrida.
P: Escribe al comienzo del libro que “El pasado nunca se queda atrás, siempre está al lado de una”. ¿Qué pasado literario le ha formado a usted como escritora?
R: El pasado de cualquier escritor son los libros que ha leído. En el mío caben desde los cómics de Corto Maltés hasta el Santuario de Faulkner.
P: Después de unos largos paseos literarios por Albania, vuelve a Galicia. ¿Ha sido un viaje de aprendizaje?
R: Quizá.
P: ¿Qué se trae, en el fardo literario, de los Balcanes?
R: Los demonios de la tribu.
P: Los Balcanes es un territorio de venganzas, y Galicia de misterios. ¿Qué es literariamente más rico?
R: Tanto la venganza como el secreto son materias muy literarias.
P: Querido Corto Maltés comenzó con la postal que una vez le escribió a un amigo. ¿Recuerda qué hizo saltar la chispa de El azar de Laura Ulloa?
R: En el origen de todas mis novelas hay siempre una imagen poderosa, obsesiva. En El azar de Laura Ulloa esa imagen es un parto que tiene lugar en la habitación de una criada bajo la luz de una palmatoria.
P: Y a usted que da clases de historia en un colegio, ¿qué le enseñan sus alumnos?
R: De algunos adolescentes me conmueve su capacidad de fascinación. Eso de leer un libro, quedar deslumbrados y querer llamar por teléfono al autor. Sería bueno no perder nunca del todo ese entusiasmo.
P: Por cierto que El azar de Laura Ulloa no sería muy difícil de llevar al cine. Y usted es una gran amante del mismo. ¿A quién se imagina como Rafael y Laura?
R: Creo que no es la más cinematográfica de mis novelas, sin embargo es la que parece haber suscitado más interés para el cine. Pero como los personajes para mí ya tienen rostro, me resulta difícil imaginarles otro.


DE FRANCISCO, Itzíar
Publicado por Desconocido @ 12:20  | Entrevistas
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